Has pedido un diagnóstico de SEO (la revisión de cómo te encuentran en Google) y te llega un documento de veinte páginas. Hay gráficos, colores y una lista de recomendaciones. Pero al leerlo te asalta una duda: ¿esto habla de mi negocio o habría servido igual para una clínica dental, una zapatería y un taller mecánico?
La parte más reveladora de cualquier diagnóstico es la que analiza a la competencia. Ahí se nota enseguida si alguien ha mirado de verdad lo que aparece en Google para tus búsquedas o si solo ha rellenado una plantilla.
Tus competidores en Google no son los que crees
Cuando piensas en competencia, probablemente piensas en los negocios de tu calle o de tu sector. En Google, sin embargo, el mapa suele ser distinto. Para una misma búsqueda pueden aparecer:
- otros negocios como el tuyo, de tu ciudad o de otras;
- directorios y portales que reúnen a muchos negocios;
- blogs y medios que explican el tema sin vender nada;
- tiendas o cadenas más grandes, que aparecen aunque no estén cerca;
- páginas oficiales o de asociaciones, si la búsqueda es de tipo informativo.
Un buen diagnóstico te enseña quién aparece para cada búsqueda importante de tu negocio y por qué. Fíjate en que hablamos de búsquedas concretas, no de palabras sueltas: no es lo mismo quien compite por "abogado" que quien compite por "abogado de herencias en tu ciudad". Si el informe solo dice "tu competencia es fuerte" sin nombrar quién aparece para qué, te falta la parte importante.
Qué temas cubren ellos que tú no
Esta es la sección que más valor da. Imagina una escuela de idiomas pequeña. El diagnóstico debería decirte algo como: "Para las búsquedas sobre preparar un examen oficial, los primeros resultados son guías largas con el calendario de convocatorias, consejos de estudio y una explicación de cada parte del examen. Tu web solo tiene una página de precios". Eso es un hueco de contenido: algo que la gente busca y que tu web no contesta.
Un buen análisis de huecos suele incluir:
- los temas o preguntas que se repiten entre los primeros resultados;
- el tipo de página que gana en cada caso (guía, listado, ficha de servicio, comparativa);
- lo que tú ya tienes y está flojo, además de lo que te falta por completo;
- qué huecos son razonables para tu tamaño y cuáles no merece la pena atacar todavía.
Ese último punto es importante. No todo hueco es una oportunidad: a veces los primeros puestos están ocupados por portales enormes contra los que un negocio pequeño lo tiene muy difícil, y un diagnóstico honesto te lo dice.
Señales de que es una plantilla genérica
Antes de fiarte del documento, repasa esta lista:
- No aparece ningún competidor con nombre, o aparecen siempre los mismos grandes portales sin relación con tu zona o tu sector.
- Las recomendaciones valen para cualquier web: "mejora la velocidad", "añade más palabras clave", "consigue enlaces".
- No hay ninguna búsqueda concreta de tu negocio con su análisis.
- No se distingue entre lo que debes hacer primero y lo que puede esperar.
- Nunca se menciona algo que solo tu negocio tenga: tu especialidad, tu zona, tu tipo de cliente.
- Las capturas o datos parecen de otra web, o el nombre del sector no cuadra con el tuyo.
Una o dos señales aisladas no son un drama, pero si se cumplen casi todas, lo que tienes en las manos es un producto estándar al que se le ha cambiado el nombre.
Señales de que está hecho para ti
- Menciona búsquedas que reconoces como las de tus clientes.
- Nombra a los competidores reales que aparecen, incluidos algunos que no esperabas.
- Te enseña qué contenido concreto tienen ellos y tú no, con ejemplos de temas.
- Te dice qué puedes hacer en las próximas semanas y qué deja para más adelante.
- Reconoce sus límites: lo que no pudo analizar o lo que depende de factores que nadie controla.
Que un diagnóstico admita incertidumbres es buena señal. El posicionamiento en Google depende de muchos factores y nadie honesto puede prometerte un resultado concreto en un plazo concreto.
Cómo hacer una versión casera en una tarde
Si quieres comprobar por tu cuenta lo que te han entregado, o hacerte una primera idea antes de pedir nada, puedes hacer esto con un cuaderno y un navegador:
- Anota diez búsquedas que haría un cliente tuyo antes de comprarte algo. Pregunta a tu equipo y a clientes habituales: suelen sorprender.
- Búscalas en una ventana de incógnito para que tu historial influya lo menos posible.
- Apunta los primeros resultados de cada una: quién es, qué tipo de página es y qué contesta.
- Marca los temas que se repiten en varios resultados y que tu web no trata.
- Mira también la sección de preguntas relacionadas que a veces muestra Google: son dudas reales de la gente.
Al final tendrás una tabla mental, o un papel, con tus competidores de verdad y tus huecos de contenido. Comparar eso con el diagnóstico profesional te dice enseguida si el profesional ha mirado lo mismo que tú.
Qué hacer después de un buen diagnóstico
Un diagnóstico sin acciones es una foto bonita. Lo que lo convierte en algo útil es lo que viene después:
- Ordena los huecos por importancia para tu negocio, no por volumen de búsquedas, y empieza por los que más se parecen a lo que vendes.
- Decide quién publica: tú, alguien de tu equipo, un redactor o una herramienta. Lo importante es que haya una persona responsable de que ocurra.
- Fija una cadencia que puedas mantener. Publicar mucho durante un mes y nada los seis siguientes no sirve de mucho.
- Vuelve a mirar cada cierto tiempo si tus posiciones se mueven y si la competencia ha cambiado, porque el mapa de Google no es estático.
Si quieres ver cómo convertir esa lista en publicaciones, lee cómo crear una estrategia de contenidos para tu web, y si tu duda es quién aparece por encima de ti, por qué mi competencia sale antes que yo en Google te da el contexto.
Conclusión
Un buen diagnóstico inicial de SEO no se mide por su peso en páginas, sino por si nombra a tus competidores reales, te enseña qué temas cubren ellos que tú no y te ordena qué hacer primero. Si todo eso podría servir para cualquier otro negocio, es una plantilla.
Lo que viene después del diagnóstico, escribir y publicar artículos para cubrir esos huecos y vigilar cómo evolucionan las posiciones, es lo que hace AutoAd en tu web. Si quieres verlo funcionando con tu web, reserva una demo de AutoAd.