Tienes delante dos propuestas. Una es el presupuesto de una agencia: un PDF con una cuota mensual y una lista de servicios. La otra es la página de precios de una herramienta como AutoAd. Comparar las dos cifras es tentador y casi siempre engañoso, porque cada número cubre cosas distintas. Un precio sin su lista de "qué entra y qué no" no se puede comparar con nada.
Este artículo no te dice qué es más barato. Te enseña a leer lo que hay detrás de cada precio.
El precio de una agencia depende de lo que pongan en la lista
Las agencias no venden un producto con precio de catálogo, sino horas de personas y entregables. Por eso no voy a darte una cifra de lo que cuesta una agencia: depende del alcance, del tamaño del equipo, del sector, del número de canales y de lo que se pida en cada mes. Cualquier número redondo que leas sin ese contexto es decoración.
Lo que sí puedes hacer es mirar la estructura del presupuesto y fijarte en qué verbos aparecen. No es lo mismo "asesoramiento", "estrategia" o "supervisión" que "redacción", "publicación" o "gestión". Los primeros describen pensar y los segundos describen hacer. Un presupuesto lleno de palabras del primer grupo puede esconder que la ejecución te toca a ti o se factura aparte.
Lo que suele quedar fuera de un presupuesto de agencia
No es una regla universal, y hay agencias que lo incluyen todo con mucha transparencia, pero estos son los conceptos que conviene comprobar uno por uno:
- La inversión publicitaria. Si hay anuncios, el dinero que se gasta en las plataformas casi nunca forma parte de la cuota de gestión. Se paga aparte y conviene saber quién lo paga y cómo se factura.
- La producción de contenidos. A veces la cuota cubre el plan y la revisión, pero no la redacción de cada pieza.
- Diseño, fotografía o vídeo. Lo creativo suele presupuestarse como proyecto independiente.
- Desarrollo de la web. Si hay que tocar la web para que algo funcione, eso puede ser otra partida.
- Herramientas de terceros. Licencias de software que la agencia usa y te repercute, o no.
- Cambios fuera del plan. Añadir un producto, una ciudad o una línea de negocio puede salir del alcance inicial.
- Tiempo de atención. Cuántas consultas o cambios pequeños caben en la cuota antes de que se cobren aparte.
Sobre el trabajo que una agencia asume por tu cuota sin que tú lo veas hay más en el límite invisible de trabajo que una agencia asume por el mismo precio. Y si te intriga por qué dos propuestas similares pueden diferir tanto, lo explicamos en por qué dos agencias cobran precios tan distintos por lo mismo.
Lo que cubre cada plan de AutoAd
En AutoAd el precio es público y la lista de lo que entra es corta, lo que facilita la comparación.
SEO, tres planes según los artículos que se publican cada día:
- 99 € al mes: 3 artículos al día.
- 199 € al mes: 10 artículos al día.
- 499 € al mes: 100 artículos al día.
En los tres casos, AutoAd genera y publica los artículos en tu web, puntúa cada uno antes de publicarlo, vigila tus posiciones en Google y te avisa si bajan. No publica los domingos.
Google Ads: 150 € al mes de gestión. Es un importe aparte del SEO. La inversión en anuncios no está incluida: se la pagas directamente a Google. AutoAd propone campañas y cambios, y tú apruebas cada uno.
No hay pack combinado de SEO y Google Ads: cada módulo se contrata por separado.
Lo que ninguno de los dos planes de AutoAd incluye
Sería deshonesto presentar el precio como "todo incluido". Fuera de lo anterior, AutoAd no hace redes sociales, email marketing, branding o diseño, relaciones públicas, marketing fuera de internet, vídeo, gestión de influencers ni consultoría estratégica a medida. Los anuncios en Meta, TikTok y LinkedIn todavía no están disponibles. Tampoco crea tu web: trabaja sobre la que ya tienes.
Hay además un coste que no aparece en ninguna tarifa: tu tiempo. Si contratas Google Ads, cada cambio que se propone necesita tu aprobación. Es una garantía de control, pero supone mirar las propuestas y decidir. Y si quieres que los artículos encajen con tu negocio, te conviene echarles un ojo de vez en cuando.
Comparado con la agencia, el reparto es este: la agencia puede darte más cosas, pero la lista de lo que incluye hay que negociarla; AutoAd te da menos cosas, pero sabes exactamente cuáles.
Preguntas para pedir el "qué incluye" por escrito
Sea a una agencia o a cualquier proveedor, estas preguntas te ahorran sorpresas. Plantéalas antes de comparar cifras:
1. ¿Qué entregables concretos recibo cada mes, enumerados?
2. ¿Quién ejecuta cada tarea: el equipo de la agencia o yo?
3. ¿La inversión en anuncios va aparte? ¿Quién la paga a la plataforma?
4. ¿Qué pasa si quiero añadir un producto, un servicio o una ubicación?
5. ¿Hay herramientas o licencias que no estén en la cuota?
6. ¿Qué cosas no hacéis? (Es la pregunta que mejor distingue a un proveedor honesto.)
7. ¿Cuánto tiempo mío necesitáis cada semana para que esto funcione?
Con las respuestas en una hoja, puedes poner lado a lado dos propuestas y comparar lo mismo con lo mismo. Si necesitas además un criterio para el coste de una herramienta de este tipo, tienes cuánto cuesta una herramienta de SEO automatizado.
Conclusión
Un precio es solo la mitad de la información; la otra mitad es la lista de lo que entra y de lo que queda fuera. Las agencias suelen cubrir más frentes, pero su alcance hay que concretarlo por escrito, y en muchos casos la inversión publicitaria, la producción creativa y los extras van aparte. AutoAd cubre poco, pero con un precio y un alcance públicos.
Para que lo tengas a mano: SEO a 99 € al mes (3 artículos al día), 199 € (10 al día) o 499 € (100 al día); Google Ads, 150 € al mes de gestión aparte, con la inversión pagada directamente a Google; sin packs ni permanencia. Si eso es lo que te falta, solicita acceso a AutoAd y te apuntas a la lista de espera.