Un dueño de negocio busca su propio nombre en Google desde el ordenador de la oficina, se ve en primera posición y respira tranquilo: "ya salgo el primero, ya está resuelto". Esa comprobación, hecha así, puede estar dando una falsa sensación de seguridad, porque desde hace años Google no evalúa principalmente la versión de escritorio de una web para decidir dónde posicionarla. Evalúa la versión móvil.
El mito: "ya salgo el primero, ya está"
Este mito persiste porque comprobar la posición desde el ordenador es lo más natural: es donde se suele trabajar, donde está abierto el navegador la mayor parte del día. El problema es que la inmensa mayoría de las búsquedas reales de tus clientes potenciales no ocurren en un ordenador de oficina. Ocurren en un móvil, muchas veces desde la calle, buscando algo con prisa y con una conexión que no siempre es la mejor.
Comprobar solo en ordenador es mirar el problema desde el lugar equivocado. Puede que la posición coincida en ambos casos, pero no hay garantía de eso, y solo comprobándolo en el dispositivo real se sabe con certeza.
Por qué Google mira tu versión móvil primero
Desde que Google adoptó la indexación mobile-first, la versión que se usa como referencia principal para evaluar y posicionar una web es la versión móvil, no la de escritorio. Si tu web tiene una versión de escritorio cuidada pero una versión móvil con menús que no funcionan bien, textos que se cortan o botones que no responden al tacto, es esa experiencia peor la que Google está usando como base para decidir tu posición, no la buena que ves en tu monitor grande.
Esto significa que dos webs pueden verse prácticamente igual de bien en un ordenador y tener resultados de posicionamiento muy distintos, porque su comportamiento en móvil es radicalmente diferente.
Hay un matiz que conviene aclarar: esto no significa que la versión de escritorio no importe en absoluto, sino que ya no es el criterio principal que Google usa para decidir. Una web puede seguir teniendo una buena versión de escritorio y beneficiarse de ella cuando alguien la visita desde un ordenador, pero si quiere que Google la posicione bien para empezar, la versión que tiene que cuidar con más atención es la móvil.
Lo que un buen puesto en ordenador puede estar ocultando
Un negocio puede estar saliendo razonablemente bien posicionado y, aun así, estar perdiendo una parte importante de sus clientes potenciales, porque quien llega desde el móvil se encuentra con una web lenta, un formulario de contacto que no se rellena bien con el pulgar, o un número de teléfono que no es pulsable y hay que copiar a mano. La posición en el buscador trajo a la persona hasta la puerta; la experiencia rota en móvil la echó antes de que hiciera nada.
Este tipo de fuga es difícil de detectar si solo se mira el ordenador, porque desde ahí todo funciona perfectamente. Solo se nota cuando alguien prueba, de verdad, con un móvil en la mano y sin conexión wifi de por medio.
Un ejemplo habitual es un menú de navegación que en el ordenador se despliega al pasar el ratón por encima, y que en el móvil, donde no existe el ratón, se queda simplemente inaccesible o requiere varios toques torpes para abrirse. Quien diseñó la web probablemente la revisó siempre desde su propio ordenador y nunca llegó a notar el problema, porque nunca tuvo motivo para probarla desde un móvil real como lo haría un desconocido que llega por primera vez.
Cómo comprobarlo de verdad
La forma más fiable de saber si esto te está pasando es simple aunque poca gente la hace con regularidad: coger el propio móvil, con datos móviles y no con wifi de casa, y navegar por la web como lo haría un cliente nuevo. Buscar el negocio en Google desde ahí, entrar en la web, intentar rellenar un formulario o llamar tocando el número. Si algo se atasca, se corta o tarda demasiado en cargar, ese es exactamente el problema que un buen puesto en ordenador puede estar disimulando.
Vale la pena repetir esta comprobación cada vez que se hace algún cambio relevante en la web, no solo una vez y olvidarse. Un cambio de plantilla, la instalación de un plugin nuevo o simplemente una actualización del gestor de contenidos puede romper algo en móvil sin que se note en absoluto desde el ordenador donde se hizo el cambio.
Para quien quiera entender en detalle los cambios técnicos concretos que hacen que una web funcione bien bajo este criterio de Google, lo desarrollamos en cómo adaptar tu web al mobile-first de Google, que complementa a este artículo yendo directamente a la parte técnica.
Conclusión
Salir bien posicionado en el ordenador de la oficina no garantiza nada sobre lo que le pasa a un cliente real que llega desde su móvil, que es donde ocurren la mayoría de las búsquedas. Merece la pena comprobarlo de primera mano, con regularidad, en vez de dar por bueno un resultado que solo se ha mirado desde el dispositivo equivocado.
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