Tus anuncios de Google funcionan razonablemente bien y te planteas lo evidente: si con esta inversión me llegan consultas, con el doble me llegarán más. Decides subir el presupuesto. Y entonces surge una pregunta que casi nadie se hace a tiempo: ¿qué pasa con lo que me cobran por gestionarlo?
La respuesta depende del modelo de cobro de quien lleve tus campañas. Y hay una segunda pregunta, todavía más importante, que conviene tener a mano antes de tocar nada: ¿de verdad duplicar la inversión duplica los clientes? Vamos por partes.
Dos modelos de cobro, dos efectos distintos
Cuando contratas la gestión de tus anuncios, hay dos fórmulas habituales.
Un porcentaje de lo que inviertes. Algunos proveedores cobran una comisión sobre la inversión publicitaria. Si tu inversión pasa al doble, lo que pagas por la gestión también pasa al doble, sin que tengas ni una campaña más. Es un modelo que crece contigo.
Una cuota fija. Pagas lo mismo cada mes, gastes más o menos en anuncios. Si tu inversión se duplica, la gestión sigue igual. Lo único que se duplica es la factura que te llega de Google, que es una cosa distinta.
Un ejemplo hipotético, sin cifras para no liar: imagina a dos dueños con el mismo negocio. Uno paga comisión y el otro paga cuota fija. Ambos deciden duplicar su inversión. Al mes siguiente, el primero tiene dos facturas más grandes (la de Google y la de su gestor), y el segundo solo una (la de Google).
Qué incentivo crea cada modelo
Ninguno de los dos es malo por definición, pero cada uno empuja hacia un lado.
Con comisión, el proveedor gana más cuando gastas más. Eso puede estar alineado con tu interés si el gasto extra trae resultados. Y hay un argumento razonable a su favor: una cuenta grande suele tener más campañas y más trabajo, y es lógico que se pague más. El riesgo es que el proveedor tenga poco motivo para decirte «con lo que gastas ya es suficiente» o «baja la inversión aquí».
Con cuota fija, el proveedor no gana más porque subas el gasto. Eso quita el incentivo a empujarte a gastar más, y lo que te cobran es fácil de prever. El riesgo opuesto es que tampoco gane directamente si tus resultados mejoran, así que la calidad del servicio tiene que sostenerse por sí misma.
Por eso conviene que, sea cual sea tu modelo, sepas qué gana tu proveedor cuando tú decides gastar más.
Cómo funciona en AutoAd
En AutoAd, la gestión de Google Ads cuesta 150 euros al mes, una cuota fija. La inversión publicitaria la pagas directamente a Google, aparte, y no pasa por AutoAd. Eso significa que, si duplicas tu inversión, la cuota de gestión sigue en 150 euros. Lo que cambia es lo que te cobra Google.
Además, AutoAd propone campañas y cambios y tú apruebas cada uno antes de que se aplique, así que ningún cambio en tus anuncios ocurre sin tu visto bueno. Cada módulo se contrata por separado, y el SEO funciona con sus propios planes (99, 199 o 499 euros al mes según 3, 10 o 100 artículos al día), sin relación con lo que inviertas en anuncios.
Por qué duplicar el gasto no duplica los clientes
Este es el punto que más frustraciones evita. Un presupuesto mayor compra más apariciones de tus anuncios, pero el resultado no crece en línea recta, por varios motivos:
- Las mejores oportunidades se cubren primero. Con poco presupuesto, tus anuncios ya salen en las búsquedas más claras y relevantes. El dinero extra llega a búsquedas menos precisas, que convierten peor.
- Hay un límite de demanda. Solo hay un número de personas buscando lo que vendes en tu zona y en tu momento. Puedes agotar las búsquedas relevantes antes de agotar el presupuesto.
- La competencia reacciona. Los anuncios funcionan por subasta: si más negocios pujan por lo mismo, cada clic puede costarte más.
- Tu web sigue siendo la misma. Si recibes el doble de visitas pero la web convence igual que antes, el aumento de clientes depende de eso, no del gasto.
- Los anuncios no son lo único. Una oferta poco clara o un plazo largo frenan las ventas, por mucho que gastes.
Si quieres entender cómo se comportan los costes, te ayudará cómo saber cuánto pagar por clic en Google Ads y cuánto invertir en Google Ads para ver resultados.
Cómo subir el presupuesto con cabeza
Si tienes claro que quieres invertir más, hazlo con un método:
1. Sube en escalones pequeños, no de golpe. Así ves el efecto de cada paso.
2. Espera un tiempo razonable entre un cambio y el siguiente. Un par de semanas como mínimo, y más si tienes pocas consultas.
3. Mira el coste por contacto, es decir, cuánto te cuesta cada consulta o pedido que llega gracias a los anuncios. Es la cifra que te dice si el dinero extra rinde. Si sube mucho al aumentar la inversión, has tocado techo.
4. Decide de antemano cuándo parar. Por ejemplo: «si el coste por contacto sube más de lo que me compensa, vuelvo al escalón anterior».
5. No toques todo a la vez. Si cambias presupuesto, mensajes y página en la misma semana, no sabrás qué funcionó.
Para no tirar dinero mientras tanto, tienes cómo evitar malgastar dinero en Google Ads.
Preguntas que conviene hacer al proveedor
Antes de subir la inversión, plantea estas cuestiones a quien lleve tus anuncios:
- ¿Cambia lo que me cobras si subo la inversión? Que te lo confirmen por escrito.
- ¿Qué va a hacer distinto con el presupuesto nuevo? Si la respuesta es «lo mismo, pero más», desconfía un poco.
- ¿Qué resultado esperamos y cómo lo mediremos? Sin cifras prometidas, pero con criterios.
- ¿Cuándo dejaremos de subir? Te obliga a pensar en el techo.
Conclusión
Con una comisión sobre la inversión, duplicar el gasto en anuncios duplica también lo que pagas por la gestión; con una cuota fija, la gestión se queda como estaba y solo cambia la factura de Google. Ninguna fórmula es mala, pero cada una crea incentivos distintos, y conviene saber cuáles. Y, sea cual sea el modelo, gastar el doble no trae el doble de clientes: hay límites de demanda, de competencia y de tu propia web.
Como referencia, AutoAd cobra la gestión de Google Ads con una cuota fija de 150 euros al mes, aparte del SEO (99, 199 o 499 euros al mes según 3, 10 o 100 artículos al día) y sin packs ni permanencia; la inversión en anuncios se paga siempre a Google. Si quieres verlo de cerca, solicita acceso a AutoAd y entra en la lista de espera.