Las frases concretas suelen traer menos visitas, pero mucho mejor orientadas: la persona que las escribe ya sabe lo que quiere. Las palabras genéricas traen más gente, sin embargo la mayoría solo está mirando, y además son muy difíciles de ganar. Si tu web es nueva o pequeña, lo sensato es dedicar casi todo el esfuerzo a frases concretas y dejar las genéricas para cuando ya tengas una base.
Piensa en un taller de reparación de calzado. Si alguien escribe "zapatero" en Google, puede querer una dirección, un precio, saber qué es un zapatero o ver una película. Si escribe "cambiar suela de zapatillas deportivas", tiene un problema concreto y busca quien se lo arregle. El segundo cliente está mucho más cerca de entrar por tu puerta.
¿Qué diferencia hay entre una palabra genérica y una frase concreta?
Una palabra genérica es una búsqueda corta y amplia, de una o dos palabras, como "abogado", "dentista" o "zapatos". Una frase concreta es una búsqueda más larga y precisa, que detalla qué se quiere, para quién o dónde: "abogado de herencias para un testamento con hijos de otro matrimonio". Dos ideas ayudan a entender la diferencia.
La primera es la competencia: cuántas webs intentan salir por esa búsqueda. En las genéricas compites con todo el sector, con grandes empresas y con directorios. En las concretas, solo con quien ha tratado ese tema con detalle. La segunda es la intención: lo que la persona quiere hacer con esa búsqueda. En una genérica puede ser casi cualquier cosa. En una concreta suele estar muy claro, y por eso convierte mejor.
¿Cuáles traen clientes de verdad?
En la práctica, las frases concretas suelen traer los clientes más decididos, porque quien las escribe ya ha pasado por la fase de curiosear. A cambio, cada una trae pocas visitas por separado. La fuerza está en el conjunto: cien frases concretas que acierten con lo que buscan tus clientes suman más que una genérica que nunca llegas a ganar.
Eso no significa que las genéricas sean inútiles. Sirven para que te conozcan y, cuando ya tienes autoridad en tu tema, también para atraer a quien está empezando a informarse. Pero no puedes empezar por ahí. Una web recién estrenada que se propone ser la primera para una palabra muy disputada está apuntando a algo que, con su peso actual, difícilmente va a conseguir, y mientras tanto no cosecha nada.
Hay una trampa que conviene evitar: pensar que "concreto" significa "con muy poco volumen y por tanto inútil". Una frase que busca cuarenta personas al mes puede ser oro si esas cuarenta son clientes que necesitan justo lo que ofreces. El volumen sirve para ordenar prioridades, no para descartar sin pensar.
Cómo repartir el esfuerzo según el punto en que está tu web
No hay una proporción mágica, y quien te dé un porcentaje exacto te está vendiendo humo. Lo que sí hay son tres situaciones típicas.
- Si tu web es nueva o casi no recibe visitas: casi todo el esfuerzo a frases concretas y locales. Es donde puedes entrar. Cada artículo o página que responde bien a una duda real es una puerta más. Las genéricas, de momento, solo se rozan en la página de inicio y en las páginas de servicio.
- Si tu web ya recibe algunas visitas y varias páginas empiezan a salir: mira en Search Console qué búsquedas te muestran y cuáles están cerca de la primera página. Refuerza esas con contenido más completo y enlaces internos. Aquí se mezcla trabajo concreto con la primera apuesta por términos algo más amplios.
- Si tu web ya es un referente de su tema: puedes empezar a ir a por búsquedas más genéricas con páginas potentes y bien enlazadas con todo lo que has publicado sobre ellas. Tu base de frases concretas es lo que las sostiene.
En todos los casos, la herramienta más honesta es mirar tus propios datos. Si no tienes Search Console, empieza por aquí.
Cómo encontrar frases concretas que merezca la pena trabajar
No necesitas herramientas caras para empezar. Estas fuentes están a tu alcance:
- Las preguntas de tus clientes. Lo que te preguntan por teléfono, por correo o en el mostrador es exactamente lo que buscan en Google. Anótalo durante dos semanas y tendrás una lista larga.
- El desplegable de Google. Al escribir una búsqueda, Google sugiere cómo completarla. Son frases reales que otras personas escriben.
- Las preguntas relacionadas que aparecen en los resultados, que revelan dudas cercanas a tu tema.
- Tus propias búsquedas en Search Console, que enseñan con qué frases ya te encuentran.
Después, filtra con una pregunta sencilla: ¿alguien que escriba esto podría ser cliente mío? Si la respuesta es sí, pasa a la lista. Si la respuesta es "quizá, si le doy suerte", descártala. Hay una guía más desarrollada en palabras clave de cola larga: cómo elegir las que sí puedes ganar.
Errores comunes al elegir entre unas y otras
- Querer ser el primero en la palabra más famosa de tu sector. Es la que tienen todos en la cabeza y la que menos opciones te da al principio.
- Meter muchas variantes de la misma frase en una sola página. Repetir la palabra no ayuda; una página que responde bien a una duda es mejor que una llena de repeticiones. Lo comentamos en meter más palabras clave no hace mejor el SEO.
- Descartar frases por tener poco volumen. Si el cliente que las escribe es el tuyo, pocas visitas bien orientadas valen más que muchas que no compran.
- No revisar los datos. Elegir por intuición una vez y no volver a mirar deja dinero sobre la mesa. Lo que funcionaba hace un año puede no funcionar hoy.
- Esperar resultados inmediatos. Ni las genéricas ni las concretas posicionan en semanas. El SEO es acumulativo y depende de la competencia, del estado de tu web y de cómo la revise Google.
Conclusión
Las palabras genéricas dan visibilidad y las frases concretas dan clientes; lo razonable es empezar por las segundas y, cuando tu web tenga cuerpo y autoridad, ir subiendo hacia las primeras. El reparto cambia con el momento de tu web, y tus propios datos de Search Console son la mejor guía para ajustarlo.
Cubrir muchas frases concretas exige publicar con constancia, y ahí AutoAd genera y publica los artículos en tu web cada día (no los domingos), los puntúa antes de publicarlos y vigila tus posiciones. Si te interesa, solicita acceso a AutoAd y entra en la lista de espera.