Te han recomendado a un consultor de marketing. Hablas con él, te explica cómo trabaja y te surge una duda muy razonable: si me va a decir lo que tengo que hacer, ¿quién lo hace? Es una buena pregunta, porque justo ahí es donde más planes se quedan a medias. Un consultor y una agencia no venden lo mismo, y confundirlos es una de las maneras más caras de perder meses.
En este artículo vemos qué suele entregar un consultor, por qué normalmente no ejecuta lo que propone, cómo sacarle el máximo partido y qué opciones tienes para llevar el plan a la práctica, sobre todo en la parte de SEO (conseguir que tu web aparezca en Google sin pagar por cada clic).
Qué entrega un consultor de marketing
Lo habitual es que trabaje con criterio, no con producción. Según el encargo, puedes esperar algo parecido a esto:
- Diagnóstico: qué tienes ahora (web, ficha de Google, anuncios, clientes actuales) y qué funciona o no.
- Análisis de público y competencia: a quién le hablas, qué buscan esas personas y qué hacen otros negocios parecidos al tuyo.
- Plan priorizado: qué canales conviene abrir primero, en qué orden y con qué mensajes.
- Recomendaciones concretas: cambios en la web, tipos de contenido, campañas que merece la pena probar.
- Formación o acompañamiento puntual: explicarte el plan a ti o a tu equipo para que lo apliquéis.
Lo que recibes es, en esencia, un mapa. Un buen mapa te ahorra recorrer caminos que no llevan a ningún sitio, pero no te mueve del sitio por sí solo. Si todavía no tienes ni una primera versión de plan, este artículo sobre cómo hacer un plan de marketing digital para tu pyme te da una base para llegar a la primera conversación con las ideas más claras.
Por qué normalmente no ejecuta
Hay varias razones y ninguna es un defecto del consultor:
- Ejecutar consume horas constantes. Escribir artículos, configurar campañas, publicar, revisar datos y reaccionar a los cambios ocupa semanas enteras de trabajo repetido. El consultor vende análisis y criterio en un plazo cerrado, y ese modelo no encaja con una dedicación continua.
- Independencia. Si quien te aconseja también vende la ejecución, puede inclinarse por recomendarte lo que sabe vender. Separar ambas cosas te da una opinión más neutral. No significa que una agencia que hace las dos sea mala, pero conviene que lo sepas y que preguntes.
- Especialización. Un consultor estratégico puede ser excelente definiendo un posicionamiento y no ser la persona que mejor redacta anuncios o configura una campaña técnica.
Por eso, cuando un consultor dice «yo te hago el plan y la ejecución es cosa tuya o de quien elijas», está siendo transparente, no evasivo. Lo que debería hacerte sospechar es lo contrario: que prometa diagnosticar, ejecutar, medir y asegurar resultados, todo por el precio de una consultoría.
Cómo aprovechar bien a un consultor
Antes de la primera reunión, prepara tres cosas.
Una pregunta concreta
«Quiero más clientes» es demasiado amplio. Es más útil algo como: «Tengo poco presupuesto y poco tiempo; ¿qué dos canales debería trabajar este trimestre?». Cuanto más concreta sea la pregunta, más útil será la respuesta.
Tus datos reales
Enséñale cuántos clientes tienes, de dónde vienen, qué servicios te dejan más margen y cuáles te dan más trabajo que beneficio. Sin eso, el consultor aconseja a ciegas y acabará diciéndote lo que le diría a cualquier otro negocio del sector.
Quién va a ejecutar
Dilo desde el principio: «esto lo haré yo», «esto lo llevará alguien de mi equipo» o «todavía no lo sé». Un consultor que sabe quién va a ejecutar adapta el plan a esa realidad: no te propondrá diez tareas semanales si solo dispones de un par de horas.
Qué pedir para que el plan no acabe en un cajón
Un plan solo sirve si se puede empezar a aplicar el lunes siguiente. Pide que incluya:
- Las tareas ordenadas por prioridad, con lo que hay que hacer primero.
- Un responsable para cada tarea: tú, alguien de tu equipo o un proveedor externo.
- El tiempo aproximado que lleva cada una.
- Qué medir para saber si algo funciona y cuándo mirarlo, sin exigir resultados milagrosos a las dos semanas.
- Qué no hacer todavía. Saber qué descartar ahorra tanto dinero como saber qué hacer.
- Una sesión final para resolver dudas cuando empieces a aplicarlo de verdad, que es cuando aparecen.
Quién puede ejecutar el plan cuando lo tengas
Con el plan en la mano, tienes varias vías, y puedes combinarlas según la tarea:
- Tú mismo: sensato al principio, cuando hay poco volumen y quieres aprender qué funciona. El límite es tu tiempo.
- Alguien de tu equipo: funciona si esa persona tiene horas reales para esto, no «cuando le sobre un rato».
- Un freelance: buena opción para tareas concretas como diseño, vídeo o redacción con estilo propio.
- Una agencia: encaja cuando necesitas varios perfiles a la vez o trabajo de marca, vídeo, redes o relaciones con la prensa. En esas áreas, una persona o un equipo humano sigue siendo la mejor opción.
- Herramientas: para tareas repetitivas y medibles, como publicar contenido de forma constante en tu web, existen programas de SEO automatizado que redactan y publican artículos por ti.
Si en el plan el SEO ocupa un lugar importante, merece la pena mirar esa última vía: es de las tareas que más constancia piden y menos creatividad de marca exigen. Y si dudas entre seguir solo o delegar, puede ayudarte leer cuándo pasar de hacerlo tú mismo a delegar el SEO.
Errores frecuentes al contratar una consultoría
- Esperar que el consultor ejecute cuando el encargo era un plan. Pregúntalo antes de empezar, no al recibir el documento.
- Encargar el plan sin presupuesto ni horas para aplicarlo. El mejor diagnóstico del mundo no cambia nada si nadie lo lleva a la práctica.
- Querer hacerlo todo a la vez. Un buen plan prioriza. Si te propone doce frentes simultáneos, pide que lo reduzca a dos o tres.
- Comparar precios sin comparar entregables. Dos consultorías pueden costar distinto porque una entrega un informe y otra un plan aplicable con sesión de traspaso. Mira qué recibes, no solo cuánto pagas.
- Dejarlo en un cajón por miedo a equivocarte. Un plan imperfecto aplicado y corregido por el camino vale más que uno perfecto que nadie abre.
Conclusión
Un consultor te da criterio: dónde estás, hacia dónde ir y en qué orden. La ejecución es otro trabajo, con otras personas o herramientas, y conviene decidir quién la hará antes de firmar nada. Si en tu plan el SEO es una prioridad, AutoAd se ocupa de esa parte: genera y publica artículos en tu web (desde 3 al día por 99 € al mes), puntúa cada uno antes de publicarlo y vigila tus posiciones. Si quieres comprobar si encaja con el plan que te hayan preparado, solicita acceso a AutoAd.