Llevas meses pagando anuncios en Google y tienes la sensación de que algo no cuadra. Entran clics, sale dinero, pero no sabes si lo que entra son clientes o curiosos. Quien te montó la cuenta ya no está, o sigue ahí pero no te atreves a preguntarle. Y alguien te sugiere: "Haz que te audite la cuenta una persona independiente".
Una auditoría de Google Ads es, simplemente, una revisión ordenada de cómo está montada tu cuenta y dónde se pierde dinero o se desaprovechan oportunidades. Este artículo te cuenta qué se mira, qué diferencia hay entre pedirla a una agencia, a un freelance o a un software, y sobre todo qué deberías exigir en cada caso. Te sirve aunque nunca uses AutoAd.
Qué se revisa en una auditoría
Una revisión seria pasa por estas áreas. No hace falta que las domines; sí que sepas que existen para poder preguntar por ellas:
- Seguimiento de conversiones. Una conversión es la acción que te interesa: una llamada, un formulario enviado o una compra. Si la cuenta no mide bien esas acciones, todo lo demás se decide a ciegas. Es lo primero que conviene mirar.
- Estructura de campañas. Si las campañas y los grupos de anuncios están ordenados por producto o servicio, o mezclados en un cajón desastre.
- Palabras clave y palabras negativas. Qué búsquedas activan tus anuncios y cuáles deberías excluir. Por ejemplo, una cerrajería que no quiere aparecer en "curso de cerrajería".
- Informe de términos de búsqueda. Es la lista real de lo que escribió la gente antes de hacer clic. Es de lo más revelador: a menudo enseña gasto en búsquedas que no tienen nada que ver contigo.
- Anuncios y recursos. Si los textos dicen algo concreto, si se prueban variantes y si se usan los extras que Google ofrece, como enlaces a secciones, teléfono o ubicación.
- Segmentación. Dónde y cuándo se muestran los anuncios: zona geográfica, días y horas.
- Presupuesto y forma de pujar. Cuánto se gasta por día, cómo se reparte entre campañas y qué estrategia de puja se usa.
- Página de destino. Adónde llega el usuario tras el clic. Un buen anuncio hacia una página confusa es dinero tirado.
Si quieres bajar a más detalle en los fallos más típicos, tienes un repaso de errores más comunes en Google Ads para pymes.
Qué cambia según quién la haga
Una agencia. Suele ofrecer la auditoría más completa y con visión de conjunto: revisa la cuenta, la relaciona con tu web y con tu estrategia, y te propone un plan. A su favor, tiene experiencia con muchas cuentas y puede detectar patrones. En contra, una auditoría gratuita puede ser también una propuesta comercial para venderte la gestión, y conviene leerla sabiendo eso. No es nada malo, pero pide que te enseñen los hallazgos por separado de la oferta.
Un freelance. Es una buena opción para una revisión puntual con explicación. Te suele hablar claro, cobra por la tarea y puede enseñarte a leer tu propia cuenta. Su límite es el tiempo: si tu cuenta es grande o compleja, una persona sola tarda más, y su experiencia depende de con quién haya trabajado. Pide referencias.
Un software. Suele trabajar de forma continua en lugar de una sola vez, y puede señalar cosas que una persona tardaría horas en encontrar, como una cantidad enorme de búsquedas sin relación contigo. Su límite es el criterio de negocio: no sabe que este año has dejado de ofrecer un servicio si tú no se lo cuentas. En AutoAd, por ejemplo, la gestión de Google Ads cuesta 150 € al mes, aparte de la inversión en anuncios, que pagas directamente a Google; el sistema propone campañas y cambios y tú apruebas cada uno. No es una consultoría estratégica a medida.
Qué pedir por escrito, elijas a quien elijas
Una auditoría útil no es un informe bonito, es una lista de hallazgos que puedas comprobar. Pide esto:
- Qué se ha revisado y qué no. Una auditoría que calla sus límites puede dar falsa seguridad.
- Evidencias. Capturas o datos concretos de cada problema, no afirmaciones generales tipo "las palabras clave se pueden mejorar".
- Prioridad. Qué arreglar primero y por qué. Diez recomendaciones sin orden son una carga, no una ayuda.
- Riesgo de cada cambio. Qué puede salir mal si se aplica y cómo se deshace.
- Qué gasto se ve afectado. No hace falta una cifra exacta, pero sí saber si el problema es grande o pequeño respecto a tu inversión.
- Quién aplicará los cambios y con qué aprobación. Que nadie toque tu cuenta sin que tú lo sepas.
Quién debe tener acceso a tu cuenta
Antes de empezar, una precaución básica: la cuenta de anuncios tiene que estar a tu nombre, y el acceso que des conviene que sea el mínimo necesario. Google Ads permite distintos niveles de acceso, desde solo lectura hasta administrador. Para una auditoría suele bastar con lectura: quien revisa no necesita cambiar nada para opinar. Reserva los permisos de edición para cuando quieras que alguien aplique los cambios.
Y una cosa más: si alguien gestiona tu cuenta desde una cuenta suya y no desde la tuya, pregunta qué pasa con el histórico y los datos si dejáis de trabajar juntos.
Cómo leer los resultados sin ser experto
No hace falta entender todos los términos, pero sí puedes hacerte tres preguntas:
- ¿Me han explicado los problemas de forma que un compañero sin conocimientos de marketing lo entendería?
- ¿Cada problema viene con una prueba y una solución concreta?
- ¿Hay algún hallazgo que, si se arregla, cambie de forma visible lo que gasto? Empieza por ahí.
Desconfía de las auditorías que solo encuentran problemas que casualmente resuelve quien las hace. Y desconfía igual de las que no encuentran ninguno.
Un fallo de configuración puede costar dinero durante semanas antes de que alguien lo vea. De ahí la importancia de revisar con cierta frecuencia y de saber cómo se detecta a tiempo, algo que contamos en un error en tus anuncios: quién lo paga y cómo se detecta a tiempo. Y si tu campaña simplemente no rinde, tienes una guía sobre cómo optimizar una campaña de Google Ads que no rinde.
Conclusión
Una auditoría de Google Ads revisa la medición, la estructura, las palabras clave, los anuncios, la segmentación, el presupuesto y la página de destino. Una agencia te dará visión de conjunto, un freelance te la dará a la medida y con explicación, y un software te dará revisión continua. Sea cual sea tu elección, exige hallazgos comprobables, una prioridad clara y acceso limitado a tu cuenta.
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