Preguntar cuánto cuesta el SEO automatizado es como preguntar cuánto cuesta un coche: depende de qué estés comprando exactamente. Y en este mercado, dos productos con el mismo precio mensual pueden dejarte con cargas de trabajo radicalmente distintas.
Este artículo desglosa los modelos de cobro que existen, qué costes no aparecen en la tarifa y cómo hacer una comparación que sirva de algo.
Los cuatro modelos de cobro que vas a encontrar
Cuota fija por capacidad. Pagas lo mismo cada mes y tienes derecho a un volumen determinado de trabajo. Es el modelo más predecible y el más fácil de meter en un presupuesto anual.
Pago por pieza. Pagas por cada artículo o cada acción. Parece flexible y lo es, pero tiene un problema: el coste crece de forma lineal, así que las estrategias de volumen se vuelven inviables.
Por consumo. Pagas según cuánto uses, medido en unidades internas del producto. Es el modelo más difícil de presupuestar porque no sabes de antemano cuánto vas a consumir.
Porcentaje de tu inversión. Habitual en publicidad. El proveedor cobra una parte de lo que gastas en anuncios. Este modelo tiene un problema estructural: cuanto más gastes, más gana, y eso no está alineado con tu interés.
Como norma, para SEO la cuota fija es lo más sano. Para publicidad, la cuota fija es directamente lo que deberías exigir.
Lo que no viene en el precio
Aquí es donde se rompen la mayoría de las comparaciones. Además de la tarifa, hay tres costes reales que conviene calcular.
Tu tiempo. Si la herramienta te entrega artículos que alguien tiene que publicar, eso son minutos por pieza multiplicados por el volumen. Diez artículos a la semana durante un año son horas suficientes como para que el coste sea significativo, y encima es tiempo de alguien que cobra.
El coste de la puesta en marcha. Algunas opciones exigen configuración técnica, integraciones o migraciones. Pregunta explícitamente qué hace falta antes de que el sistema produzca la primera pieza.
El coste de lo que falta. Si la herramienta solo escribe, necesitas otra cosa para elegir temas y otra para publicar. Suma esas suscripciones al precio de la primera.
Cuando incluyes estos tres, muchas opciones "baratas" dejan de serlo. Y alguna cara deja de parecerlo.
Las tarifas de AutoAd, sin letra pequeña
Vamos a poner nuestros números encima de la mesa para que sirvan de referencia.
El SEO tiene tres planes. 99 € al mes con tres artículos al día. 199 € al mes con diez artículos al día. 499 € al mes con cien artículos al día. Son cuotas fijas: no hay coste por pieza ni consumo variable.
La gestión de Google Ads son 150 € al mes, también fijos. La inversión publicitaria, es decir, el dinero que se lleva Google por mostrar tus anuncios, se paga aparte y directamente a la plataforma. No cobramos porcentaje sobre ella, precisamente por el problema de incentivos que comentábamos antes.
Lo que incluye cada plan de SEO es el ciclo completo, no solo la redacción. AutoAd son equipos de agentes de inteligencia artificial que trabajan el SEO y Google Ads de una empresa todos los días y en automático: analizan tu negocio, consultan Google Search Console ,el servicio gratuito de Google que muestra en qué búsquedas aparece tu web y en qué posición, para detectar dónde estás cerca de la primera página, escriben los artículos, les ponen una nota de calidad antes de publicarlos, los publican en tu web y avisan a Google y a Bing para que los indexen antes. Luego vigilan las posiciones.
La publicación automática funciona en WordPress, Shopify, Webflow y webs programadas a medida. En Wix y Squarespace los agentes optimizan los textos SEO de las páginas existentes pero no crean el artículo. En otras plataformas recibes el análisis y el artículo listo para pegar, y ahí sí hay un minuto de trabajo tuyo por pieza que conviene que cuentes.
Cómo calcular qué plan te toca
No contrates por ambición, contrata por superficie. La superficie es cuántas búsquedas distintas tiene tu sector con posibilidad de traerte clientes.
Un método rápido: cuenta cuántos servicios o familias de producto ofreces, multiplícalo por las preguntas típicas que te hace un cliente antes de comprar y por las zonas donde trabajas. Si el resultado son unos cientos, el plan de 99 € al mes te cubre con holgura en un año. Si son unos miles, mira el de 199 €. Si son decenas de miles ,catálogos grandes, tiendas con muchas referencias, o varias webs distintas, es cuando tiene sentido el de 499 €.
Ese último caso, el de gestionar varios proyectos, lo tratamos en herramientas para llevar el SEO de varios clientes (agencias).
Comparar con lo que cuesta cada alternativa
Para que las cifras tengan contexto, conviene compararlas con las otras formas de conseguir el mismo trabajo.
Hacerlo internamente no tiene coste de suscripción, pero consume horas de alguien de tu equipo. Calcula cuánto vale esa hora y multiplícala por lo que tarda producir y publicar un artículo. El resultado suele sorprender.
Un redactor freelance cobra por pieza. El coste escala con el volumen sin descuento, lo que hace que estrategias de cientos de artículos queden fuera del alcance de una pyme.
Una agencia cobra una cuota mensual que suele ser la más alta de todas las opciones, a cambio de criterio estratégico y coordinación de trabajo más variado.
La comparación cara a cara con este último modelo está desarrollada en agencia SEO vs software de SEO automatizado.
Qué estás comprando exactamente
Una aclaración que evita decepciones. Cuando pagas por SEO automatizado, no estás comprando posiciones en Google. Nadie las vende porque nadie las controla.
Lo que compras es capacidad de producción y constancia: que cada día se publique contenido orientado por datos reales de tu web, con un filtro de calidad, y que los buscadores se enteren pronto.
Cuánto tarde eso en traducirse en visitas depende de tu sector, de tu competencia y del estado de tu web. Hablamos de semanas o meses, y varía mucho entre casos. Cualquier tarifa que venga acompañada de un plazo garantizado o un porcentaje de tráfico prometido debería hacerte desconfiar más del proveedor que del precio.
Las señales de alarma en una tarifa
Tres cosas que conviene mirar antes de firmar.
Permanencias largas. Un producto que funciona no necesita atarte doce meses.
Costes por integración o puesta en marcha poco claros. Pregunta el total del primer mes, no la cuota.
Cobros ligados a resultados difusos. Si la factura depende de métricas que define el proveedor, tienes un problema de transparencia.
Conclusión
Cuánto cuesta una herramienta de SEO automatizado depende menos del número de la tarifa y más de qué trabajo desaparece de tu mesa. Una cuota baja que te deja publicando a mano diez artículos por semana es cara. Una cuota mayor que cierra el ciclo entero puede salir barata.
Compara siempre tres columnas: lo que pagas, lo que te queda por hacer y qué pasa si aumentas el volumen. Con eso, las diferencias entre opciones se ven a la primera.
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