El SEO tiene un problema de paciencia. Como los resultados tardan semanas o meses, la tentación es mirar cada día algo que se mueva para tranquilizarse. Y lo que se mueve cada día es justo lo que menos significa. Por eso hay empresas convencidas de que su SEO va fatal cuando en realidad va bien, y al revés.
Medir bien no es medir mucho. Es medir pocas cosas, las correctas, en la ventana de tiempo adecuada. Vamos con ello.
El error de medir posiciones sueltas
Casi todo el mundo empieza mirando en qué puesto sale su web para dos o tres palabras concretas. Es la métrica más intuitiva y una de las peores.
Primero, porque las posiciones oscilan constantemente. Un artículo puede estar en el puesto 6 por la mañana y en el 9 por la tarde sin que haya pasado nada. Segundo, porque tú mismo no ves la realidad: Google personaliza los resultados según tu historial y tu ubicación, así que desde tu ordenador siempre te ves mejor de lo que estás. Y tercero, porque tres palabras no representan a una web que puede aparecer para cientos de búsquedas.
Si vas a mirar posiciones, mira la posición media de todas tus búsquedas juntas y su tendencia en meses, no el puesto exacto de una palabra en un día concreto.
Los cuatro indicadores que sí importan
Todos salen de Google Search Console, la herramienta gratuita de Google que informa de cómo aparece tu web en el buscador. No necesitas nada más para empezar.
Impresiones. El número de veces que tu web ha aparecido en resultados de búsqueda. Es el primer indicador que se mueve cuando el SEO empieza a funcionar, mucho antes que los clics. Si tus impresiones crecen mes a mes, Google te está mostrando cada vez más, aunque todavía no entre nadie.
Clics. Las visitas reales que llegan desde el buscador. Es el indicador de tráfico de verdad. Crece más tarde que las impresiones, porque primero tienes que aparecer y luego subir hasta donde la gente hace clic.
Número de búsquedas distintas por las que apareces. Este dato dice mucho y casi nadie lo mira. Si el mes pasado aparecías para 200 consultas distintas y este mes para 350, tu superficie de contacto con Google está creciendo. Es una señal muy buena y muy temprana.
Páginas que reciben visitas. Si de cien artículos solo cinco traen tráfico, tienes un problema de calidad o de enfoque. Si el número de páginas que reciben visitas crece, tu contenido está funcionando de forma general y no por casualidad.
El indicador que decide: contactos y ventas
Todo lo anterior es SEO. Pero tu negocio no vive de impresiones, vive de clientes.
Por eso la medición seria incluye una pregunta más incómoda: ¿cuánta gente que llega desde Google acaba contactando o comprando? Si el tráfico sube y los contactos no se mueven, algo falla, y normalmente es una de dos cosas: estás atrayendo búsquedas sin intención de compra, o tu web no facilita el siguiente paso.
Merece la pena preguntar a cada nuevo cliente cómo te encontró, aunque sea a mano. Es un dato que ninguna herramienta te da con precisión y que vale más que muchas gráficas.
Si sospechas que estás atrayendo al público equivocado, revisa cómo saber qué busca la gente antes de comprar.
En qué plazo se puede juzgar
Aquí van expectativas honestas, sin promesas.
En las primeras semanas no vas a ver nada concluyente. Empezarás a registrar impresiones sueltas, señal de que has aparecido en algún resultado, normalmente en posiciones bajas.
A los dos o tres meses suele empezar a haber algo que interpretar: impresiones que crecen, primeras búsquedas nuevas apareciendo, algún clic constante. Es el momento de comprobar la dirección, no la magnitud.
A partir del sexto mes ya se puede hablar de tendencia con criterio. Y el crecimiento serio, cuando llega, llega de forma acumulada: no por un artículo que despega, sino por decenas de artículos que traen cada uno unas pocas visitas.
Nadie puede garantizarte resultados en un plazo concreto, porque nadie controla el buscador. Lo que sí puedes controlar es si el trabajo se está haciendo y si los indicadores apuntan hacia arriba.
Cómo hacer la revisión sin volverte loco
Un ritmo sensato: una vez al mes, veinte minutos.
Compara el último mes con el anterior en impresiones, clics y número de búsquedas distintas. Mira si las páginas que reciben visitas son más que el mes pasado. Anota los artículos que han caído para actualizarlos, siguiendo cómo actualizar artículos antiguos que pierden posiciones. Y apunta las búsquedas donde estás rondando la primera página, porque son el trabajo del mes siguiente.
Con eso está todo hecho. Entrar más veces no aporta información, solo ansiedad.
Cuidado con las conclusiones apresuradas
Dos avisos que evitan decisiones malas.
El primero: no cambies de estrategia cada mes. El SEO tiene tanta inercia que si modificas el rumbo cada cuatro semanas nunca sabrás qué funcionaba. Da al trabajo al menos un trimestre antes de valorar.
El segundo: hay caídas que no son culpa tuya. La estacionalidad existe, y la competencia también publica. Antes de asumir que has hecho algo mal, compara con el mismo mes del año anterior si tienes datos.
Medir es fácil, actuar es lo que cuesta
La medición mensual no es un trabajo grande. Lo grande es lo que viene después: escribir los artículos que faltan, actualizar los que caen, mejorar los títulos que no consiguen clics. Eso es lo que no ocurre en la mayoría de las empresas.
AutoAd está construido sobre ese bucle completo. Es un equipo de agentes de inteligencia artificial que trabaja el SEO de tu empresa todos los días de forma automática: analiza tu negocio, revisa tu Google Search Console para localizar en qué búsquedas ya estás cerca de la primera página, escribe artículos apuntando a esas oportunidades, les pone una nota de calidad antes de publicar, los publica en tu web y avisa a Google y a Bing para que los indexen antes. Y a partir de ahí vigila las posiciones para decidir el trabajo siguiente.
Publica en WordPress, Shopify, Webflow y webs programadas a medida. En Wix y Squarespace optimiza los textos SEO de páginas existentes, sin crear el artículo. En otras plataformas entrega el análisis y el artículo listo para pegar. Los planes empiezan en 99 €/mes con tres artículos al día, 199 €/mes con diez y 499 €/mes con cien.
Conclusión
Medir si el SEO funciona es mirar pocas cosas y mirarlas con calma: impresiones, clics, cuántas búsquedas distintas te traen gente, cuántas páginas reciben visitas y, sobre todo, cuántos contactos llegan desde el buscador. Todo en ventanas de meses, no de días, y sin cambiar de rumbo cada cuatro semanas.
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