Los enlaces internos, es decir, los enlaces que van de una página de tu web a otra página de tu misma web, son la parte del SEO con mejor relación entre esfuerzo y resultado. No cuestan dinero, no dependen de nadie externo y se pueden arreglar en una tarde. Y aun así, la mayoría de los blogs de empresa no los usan o los usan mal.
La razón por la que importan es doble. Ayudan a la persona que te lee a seguir leyendo, lo cual ya justifica el esfuerzo. Y ayudan a Google a descubrir tus páginas, a entender de qué tratan y a saber cuáles consideras tú más importantes.
Qué le dice un enlace a Google
Cuando Google recorre internet, lo hace siguiendo enlaces. Llega a una página, ve los enlaces que salen de ella y va a esos destinos. Así descubre contenido nuevo.
De ahí se desprenden dos consecuencias prácticas. La primera es que una página a la que no llega ningún enlace desde tu web, una página huérfana, tarda mucho más en ser descubierta y transmite la señal de que ni tú la consideras importante.
La segunda es que el texto sobre el que pones el enlace le dice a Google de qué trata el destino. Si enlazas con las palabras "cuánto cuesta cambiar una caldera", estás diciendo que la página de destino trata de eso. Si enlazas con "haz clic aquí", no dices nada.
Las cuatro reglas que resuelven el noventa por ciento
Regla 1: usa texto descriptivo. Nada de "aquí", "este artículo" o "leer más". Usa palabras que describan lo que hay al otro lado. Que suene natural dentro de la frase, no forzado.
Regla 2: enlaza dentro del texto, no solo al final. Un bloque de "artículos relacionados" al final funciona peor que un enlace colocado en mitad de un párrafo donde de verdad viene a cuento. Los enlaces dentro del contenido tienen más sentido para el lector y más peso para Google.
Regla 3: enlaza a lo importante desde lo que ya funciona. Mira qué páginas tuyas reciben más visitas desde Google y comprueba a dónde enlazan. Si tu artículo más leído no enlaza a tu página de servicios ni a tus contenidos clave, estás desperdiciando su fuerza.
Regla 4: enlaza también hacia atrás. Cada vez que publicas algo nuevo, añade enlaces hacia él desde dos o tres artículos antiguos relacionados. Esto es lo que casi nadie hace y es justo lo que evita que lo nuevo nazca aislado.
Cuántos enlaces poner
No hay un número mágico, pero hay un criterio: los que la lectura pida de forma natural.
En un artículo de mil palabras, entre dos y cinco enlaces internos suele ser razonable. Menos de eso deja la página aislada; muchos más convierten el texto en un campo de minas azules que nadie sigue.
El error más habitual no es el número, sino la repetición: enlazar la misma página seis veces en el mismo artículo. Con una vez, en el sitio adecuado, es suficiente.
La estructura por temas
Los enlaces sueltos ayudan, pero la organización por bloques temáticos ayuda mucho más.
Funciona así: para cada gran tema de tu negocio tienes una página principal, la más completa, y varias páginas secundarias que profundizan en aspectos concretos. Todas las secundarias enlazan a la principal y la principal enlaza a todas las secundarias.
Con eso consigues dos cosas. Que Google entienda claramente cuál es tu respuesta central sobre ese tema, en lugar de repartir la confianza entre páginas que se parecen. Y que la fuerza de todas las páginas secundarias se concentre en la que quieres que posicione.
Esta estructura, además, previene el problema de que dos artículos tuyos compitan por lo mismo, explicado en cómo evitar que tus artículos compitan entre sí en Google.
Los errores más comunes
- Páginas huérfanas. Contenido publicado al que no llega ningún enlace. Revísalo: es más frecuente de lo que crees, sobre todo en artículos antiguos.
- Enlazar siempre a lo mismo. Si todos tus artículos enlazan solo a la página de contacto, no estás construyendo ninguna estructura.
- Enlaces rotos. Cuando cambias direcciones o eliminas páginas, quedan enlaces apuntando a la nada. Molestan al lector y desperdician tráfico interno.
- Enlazar por enlazar. Un enlace que no viene a cuento en la frase donde está no ayuda a nadie. Si el lector no tiene motivos para pulsarlo, sobra.
- Olvidar los artículos nuevos. Publicas y nunca vuelves a enlazarlos desde nada. Con el tiempo tienes decenas de páginas aisladas.
Una revisión rápida que puedes hacer hoy
Coge tus diez artículos con más visitas y comprueba tres cosas en cada uno: si enlazan a otros contenidos tuyos, si esos enlaces tienen texto descriptivo y si desde alguna otra página se enlaza hacia ellos.
Después coge los diez últimos que has publicado y añade a cada uno un par de enlaces desde artículos antiguos que traten temas relacionados. Es un trabajo de una hora que suele mover más que muchas optimizaciones complicadas.
Si además quieres reforzar el contenido que está a punto de despegar, cruza esta revisión con los artículos que rondan la primera página, que puedes identificar siguiendo cómo saber por qué búsquedas aparece tu web.
Mantener la red de enlaces cuando publicas mucho
Con veinte artículos, esto se lleva a mano. Con trescientos, es imposible: nadie recuerda qué hay publicado ni qué enlaza a qué, y la red se degrada hasta quedarse en enlaces aleatorios.
AutoAd contempla esa parte dentro de su trabajo diario. Es un equipo de agentes de inteligencia artificial que lleva el SEO de tu empresa en automático: analiza tu negocio, revisa tu Google Search Console para encontrar en qué búsquedas ya estás cerca de la primera página, escribe los artículos enfocados a esas oportunidades, les pone una nota de calidad antes de publicar, los publica en tu web con su estructura y sus enlaces, y avisa a Google y a Bing para que los indexen antes. Luego vigila las posiciones.
Publica automáticamente en WordPress, Shopify, Webflow y webs programadas a medida. En Wix y Squarespace optimiza los textos SEO de páginas existentes sin crear el artículo, y en otras plataformas entrega el artículo listo para pegar. Los planes van desde 99 €/mes con tres artículos al día hasta 499 €/mes con cien, con un intermedio de 199 €/mes y diez diarios.
Conclusión
Enlazar bien los artículos de tu blog consiste en usar textos de enlace que describan el destino, colocarlos dentro del contenido donde vengan a cuento, enlazar lo nuevo desde lo antiguo, organizar cada tema alrededor de una página principal y no dejar ninguna página huérfana. Es gratis, se hace en un rato y casi nadie lo hace.
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