Antes de pagar a nadie por mejorar el posicionamiento de tu web, conviene saber en qué estado está. No hace falta un informe de cuarenta páginas: con una tarde, un ordenador y un móvil puedes detectar los problemas más visibles. Sirve para tomar mejores decisiones, para no contratar lo que no necesitas y para entender lo que te cuente un profesional cuando llegue el momento.
Esta guía es una lista de comprobación en cinco bloques. Al final tienes una plantilla de notas para ir apuntando lo que encuentres. No es una auditoría técnica profunda, y te diremos dónde termina lo que puedes ver tú solo.
Antes de empezar: lo que necesitas y lo que puedes esperar
Necesitas tres cosas: el acceso a tu web (al menos para verla, mejor si puedes editarla), una cuenta gratuita de Google para abrir la herramienta de Google para propietarios de webs (Search Console) y un cuaderno o documento donde apuntar.
Lo que puedes esperar es un mapa de problemas evidentes, no un diagnóstico cerrado. Anota lo que veas sin arreglar nada todavía: primero el inventario, después las prioridades. Si te pones a corregir sobre la marcha, te dejarás media lista sin mirar.
Bloque 1: qué páginas existen y cuáles aparecen en Google
Empieza por lo más básico: ¿sabe Google que existe tu web y qué páginas conoce?
- Escribe en el buscador la palabra site, dos puntos y tu dirección, todo junto y sin espacios (por ejemplo, site:tudominio.es). Verás una lista de las páginas que Google tiene guardadas de tu web.
- Compara esa lista con las páginas que tú sabes que tienes. ¿Falta alguna importante, como un servicio o un producto?
- Comprueba si aparecen páginas que no deberían: pruebas antiguas, borradores, versiones duplicadas de la misma página.
- Busca el nombre de tu negocio entre comillas. Tu web debería aparecer en los primeros resultados; si no lo hace, es una señal que conviene anotar.
Si tu web es nueva, ten paciencia: Google no indexa todo al instante. Tienes más detalle en por qué Google no siempre indexa una web nueva en horas.
En Search Console, una vez verificada tu web, puedes ver también qué páginas ha encontrado Google y cuáles ha dejado fuera, con el motivo. Anota los motivos que se repitan.
Bloque 2: títulos y descripciones de cada página
El título de una página es la línea azul que aparece en los resultados de Google y en la pestaña del navegador. La descripción es el texto pequeño que hay debajo. Ambos ayudan a que alguien decida si entra o no.
Revisa tus páginas principales y anota:
- Si el título dice de qué trata la página o es solo el nombre del negocio repetido en todas.
- Si hay páginas con el mismo título (señal de texto copiado o de página sin personalizar).
- Si algún título aparece cortado porque es muy largo.
- Si falta la descripción o es una frase sin sentido.
- Si cada página tiene un titular visible claro (el título grande de la propia página, que debería ser único).
Si quieres ideas para mejorarlos, tienes una guía sobre cómo escribir títulos que destaquen en Google.
Bloque 3: lo que ve un visitante desde el móvil
Abre tu web en el móvil, con los datos móviles y no con tu wifi, y hazte de cliente por cinco minutos.
- ¿Carga en un tiempo razonable o se hace eterna?
- ¿Se lee el texto sin tener que ampliar con los dedos?
- ¿Se ve a la primera el teléfono, la dirección y el modo de contactar?
- ¿Los botones se pulsan bien, sin darle al de al lado?
- ¿Hay ventanas emergentes que tapan el contenido?
Si algo te cuesta a ti, que conoces la web, le costará más a un cliente que llega por primera vez. Google ofrece herramientas gratuitas para medir la velocidad; si te interesa el tema, lee por qué tu web carga lento y cómo afecta al SEO.
Bloque 4: errores que saltan a la vista
Recorre tu web como lo haría un visitante y apunta todo lo que falle.
- Enlaces rotos. Pulsa los enlaces del menú y los de los textos. Si alguno lleva a una página de error, apúntalo.
- Páginas casi vacías. Una página con una frase y una foto dice poco a Google y a las personas.
- Textos duplicados. Dos páginas que dicen casi lo mismo compiten entre sí.
- Información caducada. Horarios, precios o servicios que ya no son ciertos.
- Imágenes sin descripción o muy pesadas. Si puedes ver el texto alternativo en tu gestor de contenidos, comprueba si está relleno.
- Páginas que nadie enlaza. Si una página importante no se alcanza desde ningún menú ni enlace interno, tanto visitantes como Google lo tendrán difícil.
Si quieres entender por qué esto tiene importancia más allá de lo técnico, te interesa leer por qué el SEO técnico también afecta al negocio.
Bloque 5: lo que dice Google de tu negocio fuera de la web
Si tienes un negocio con local o con zona de trabajo, comprueba también tu presencia fuera de la web.
- Busca tu negocio en Google y mira si tienes ficha con fotos, horarios y teléfono correctos.
- Comprueba que el nombre, la dirección y el teléfono son iguales en tu web, en tu ficha y en los directorios donde aparezcas.
- Mira tus reseñas: cuántas hay, qué dicen y si alguna sigue sin respuesta.
Plantilla de notas para tu tarde de revisión
Copia esta estructura en un documento y repítela por cada problema que encuentres:
- Dónde: página o sitio donde lo has visto.
- Qué ocurre: describe el problema en una frase.
- Cómo lo has detectado: buscador, móvil, Search Console, revisión manual.
- Importancia para el negocio: alta, media o baja. Pregúntate si afecta a la página que más clientes te trae.
- Esfuerzo para arreglarlo: rápido (minutos), medio (una tarde) o largo (necesita ayuda).
- Quién lo arregla: tú, tu proveedor de web u otra persona.
- Fecha prevista: para que no se quede en un cuaderno.
Al final de la tarde, ordena las notas: primero lo de importancia alta y esfuerzo rápido; después lo importante que requiere ayuda; lo demás, al final.
Hasta dónde llega una auditoría casera
Con este repaso puedes encontrar los problemas más visibles, pero no sustituye a un análisis técnico a fondo. No te dirá cómo está construido el código de tu web, qué ocurre con las redirecciones cuando cambias de dirección, ni cómo se comporta tu web frente a la competencia en tu sector. Si encuentras muchos problemas técnicos o no sabes interpretarlos, es buen momento de pedir ayuda a alguien que lo revise con herramientas profesionales.
Tampoco te dice cuánto tardará en mejorar tu posicionamiento: eso depende de muchos factores, y corregir estos detalles no equivale a subir puestos de un día para otro. Si quieres un plan de partida, tienes cómo empezar con el SEO desde cero en tu empresa.
Conclusión
Una auditoría casera en una tarde te da un inventario honesto: qué páginas existen y aparecen, qué títulos faltan, cómo se ve tu web en el móvil y qué errores están a la vista. Con una plantilla sencilla puedes convertirlo en una lista de tareas ordenada, y saber con claridad qué arreglas tú y qué encargas a otro.
Sobre el papel de AutoAd: cubre la parte de contenido, es decir, generar y publicar artículos en tu web, puntuar cada uno antes de publicarlo y vigilar tus posiciones avisándote si bajan. La auditoría técnica de tu web, en cambio, no es lo que hace. Si después de tu revisión quieres apoyarte en algo para mantener el contenido activo, solicita acceso a AutoAd y entra en la lista de espera.